¿Qué es todo lo que no sabemos de Yemen?

Lo único que supimos, y quizás lo último, sobre Yemen en los medios de comunicación, era la maraña de alegados que tomó Arabia Saudita para liderar una coalición que bombardeó al país.

De eso hace más de un año, y hoy Yemen es una completa desconocida para los medios de comunicación. De hecho, periodistas voluntarios y hasta la Unicef se han mantenido al margen de poder publicar datos y hacer reportajes, por las fuertes restricciones que el gobierno de Arabia Saudita ha impuesto.

Yemen: la muerte solitaria

Desde siempre, Arabia Saudita ha mantenido una postura de superioridad con respecto a los demás países cercanos (Bahréin, Omán, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, y por supuesto Yemen). Salvo Egipto, todos los países con los que comparte rasgos culturales parecen estar destinados a estar bajo su tutelaje.

Pero, en el caso de Yemen, ocurría algo diferente.

Yemen es un país muy rico en reservas de petróleo. De hecho, estaría en el Top 10. Sin embargo, no poseía (antes del bombardeo) la maquinaria suficiente para explotarlo y comercializarlo por su cuenta.

Pero, ante la crisis del petróleo que redujo el presupuesto saudí, se volteó a ver a uno de los países más pobres de la región, ya que sabían de sus reservas. Todo, claro está, con el pretexto de combatir al Estado Islámico.

Datos actuales de Yemen

La crisis de los yemeníes es la más grave del mundo, incluso más que la que se vive en Siria. Al día de hoy, son más del 80% de los habitantes los que no tienen seguridad alimentaria de 1 día. Es decir, no saben qué comerán mañana.

Además, más de 2 millones de niños manifiestan síntomas graves de desnutrición; condición que ha cobrado ya miles de vidas en todo el país.

Por si fuera poco, tras los primeros 4 meses del ataque de Arabia Saudita, despertó la peor epidemia de cólera de la que se tenga conocimiento en el último siglo, matando a millones de personas e infectando a más de la mitad de los yemeníes.

Ante tales perspectivas, dignas de cualquier escena post-apocalíptica, la esfera internacional parece estar dormida, con un desconocimiento total de lo que sucede en el país que hoy es el más pobre del planeta, y uno de los más castigados de la historia.