La crisis del bloque árabe hace temblar a la economía mundial

Hace menos de un semestre, supimos que en el bloque más cohesionado del mundo se había desatado una crisis.

Se trataba de una disputa entre Arabia Saudita y el emirato de Qatar, siendo el primer país apoyado por los Emiratos Árabes Unidos (EAU).

El conflicto, que tiene roce de índole política, se producía durante las intenciones de Qatar de desviarse en sus políticas Pro-Arabia Saudita, y buscar nuevas alternativas para sus inversiones, para sus programas sociales, y demás.

Situación que, desde luego, no pareció nada gracioso a los dos países árabes en cuestión, que iniciaron una campaña mediática e internacional muy fuerte contra el emirato. ¿Qué ha pasado hasta estos días? Vamos a conocerlo.

El pequeño ha sido más ágil

Si bien la crisis no está cerca de terminar, porque está en juego la hegemonía regional, ya que Arabia Saudita siempre ha sentido a los demás países de la región como vástagos de su reino; Qatar ha sido muy ágil en su forma de revertir las consecuencias de tanta propaganda negativa.

En primer lugar, promulgó una ley que eliminaba los visados para más de 80 países, lo que abría las puertas a trabajadores e inversionistas de todo el mundo. Algo que, además, afectó positivamente al turismo.

Luego, eliminó toda la burocracia que no permitía naturalizar como residentes a más del 90% de la población de Qatar, que sabemos es un gran país de inmigrantes.

Dos situaciones que cohesionaron al país. Finalmente, la cadena Al Jazeera se ha encargado de transmitir una imagen más confiable a nivel internacional, situación que ha manchado muchísimo a los dos países que iniciaron el conflicto.

Los grandes han quedado manchados

Arabia Saudita se sintió ofendido cuando Qatar inició relaciones con Irán. Situación que se volvió inadmisible después de que los Emiratos Árabes Unidos incentivaran al reino saudí a tomar acciones en contra de los qataríes.

Dentro del bloque árabe, Kuwait y Omán han decidido mantenerse al margen, pero siempre con una postura pro-qatarí.

Las reacciones internacionales no se han hecho esperar. Y son, en su mayoría, negativas.

Y si bien la crisis está muy lejos de terminar, se puede decir que ya Qatar ha ganado las primeras batallas. Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos la tienen muy complicada.