World Central Kitchen ya se encuentra trabajando en Puerto Rico

En el pasado mes de septiembre fuimos testigos de la pesadilla que la “Isla del Encanto” vivía tras el paso del huracán María. Situación lamentable, que dejó la isla casi que en total ruina.

Sin embargo, no han sido pocas las movilizaciones internacionales que han intentado y que han ayudado a la realización de labores de búsqueda, reconstrucción, apoyo y coordinación de esfuerzos en pro de buscar una solución rápida.

Una de las organizaciones que se ha movilizado a Puerto Rico es World Central Kitchen, dirigida y coordinada desde el campo por José Andrés, si acaso el chef español con mayor reputación internacional.

El trabajo de WCK en Puerto Rico

De acuerdo a información publicada por el propio chef, estaban cumpliendo con el objetivo de preparar y repartir 10.000 comidas diarias.

Esto, gracias a que la organización cuenta con chef voluntarios de todo el mundo que han hecho el viaje hasta Puerto Rico, y están junto a José Andrés en grandes espacios de cocina acondicionados en la isla.

A todo eso se le suma la red de voluntarios locales, incluidos niños y niñas, que no han menoscabado posibilidades para repartir las comidas entre los más afectados.

Con miras a la expansión

El propio José Andrés asumía la responsabilidad y el compromiso de que su organización aumente la capacidad en, al menos, un 20% durante su estancia en Puerto Rico.

Para eso, prevén moverse a un lugar más grande, donde puedan servir 2.000 comidas adicionales por día.

World Central Kitchen ha contado con todo el apoyo logístico de los movimientos políticos y organizaciones gubernamentales de la isla; así como también con la solidaridad de muchos individuos de todo el mundo que han realizado donaciones a través de los canales indicados por las páginas oficiales de la organización sin fines de lucro.

Todavía se desconoce cuándo será el momento de partir de la isla, ya que admiten que el trabajo a realizar es mucho, y que la forma en que han recibido la ayuda los puertorriqueños les ayuda a mantenerse firmes en su labor diaria.

¿Qué es todo lo que no sabemos de Yemen?

Lo único que supimos, y quizás lo último, sobre Yemen en los medios de comunicación, era la maraña de alegados que tomó Arabia Saudita para liderar una coalición que bombardeó al país.

De eso hace más de un año, y hoy Yemen es una completa desconocida para los medios de comunicación. De hecho, periodistas voluntarios y hasta la Unicef se han mantenido al margen de poder publicar datos y hacer reportajes, por las fuertes restricciones que el gobierno de Arabia Saudita ha impuesto.

Yemen: la muerte solitaria

Desde siempre, Arabia Saudita ha mantenido una postura de superioridad con respecto a los demás países cercanos (Bahréin, Omán, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, y por supuesto Yemen). Salvo Egipto, todos los países con los que comparte rasgos culturales parecen estar destinados a estar bajo su tutelaje.

Pero, en el caso de Yemen, ocurría algo diferente.

Yemen es un país muy rico en reservas de petróleo. De hecho, estaría en el Top 10. Sin embargo, no poseía (antes del bombardeo) la maquinaria suficiente para explotarlo y comercializarlo por su cuenta.

Pero, ante la crisis del petróleo que redujo el presupuesto saudí, se volteó a ver a uno de los países más pobres de la región, ya que sabían de sus reservas. Todo, claro está, con el pretexto de combatir al Estado Islámico.

Datos actuales de Yemen

La crisis de los yemeníes es la más grave del mundo, incluso más que la que se vive en Siria. Al día de hoy, son más del 80% de los habitantes los que no tienen seguridad alimentaria de 1 día. Es decir, no saben qué comerán mañana.

Además, más de 2 millones de niños manifiestan síntomas graves de desnutrición; condición que ha cobrado ya miles de vidas en todo el país.

Por si fuera poco, tras los primeros 4 meses del ataque de Arabia Saudita, despertó la peor epidemia de cólera de la que se tenga conocimiento en el último siglo, matando a millones de personas e infectando a más de la mitad de los yemeníes.

Ante tales perspectivas, dignas de cualquier escena post-apocalíptica, la esfera internacional parece estar dormida, con un desconocimiento total de lo que sucede en el país que hoy es el más pobre del planeta, y uno de los más castigados de la historia.

La crisis del bloque árabe hace temblar a la economía mundial

Hace menos de un semestre, supimos que en el bloque más cohesionado del mundo se había desatado una crisis.

Se trataba de una disputa entre Arabia Saudita y el emirato de Qatar, siendo el primer país apoyado por los Emiratos Árabes Unidos (EAU).

El conflicto, que tiene roce de índole política, se producía durante las intenciones de Qatar de desviarse en sus políticas Pro-Arabia Saudita, y buscar nuevas alternativas para sus inversiones, para sus programas sociales, y demás.

Situación que, desde luego, no pareció nada gracioso a los dos países árabes en cuestión, que iniciaron una campaña mediática e internacional muy fuerte contra el emirato. ¿Qué ha pasado hasta estos días? Vamos a conocerlo.

El pequeño ha sido más ágil

Si bien la crisis no está cerca de terminar, porque está en juego la hegemonía regional, ya que Arabia Saudita siempre ha sentido a los demás países de la región como vástagos de su reino; Qatar ha sido muy ágil en su forma de revertir las consecuencias de tanta propaganda negativa.

En primer lugar, promulgó una ley que eliminaba los visados para más de 80 países, lo que abría las puertas a trabajadores e inversionistas de todo el mundo. Algo que, además, afectó positivamente al turismo.

Luego, eliminó toda la burocracia que no permitía naturalizar como residentes a más del 90% de la población de Qatar, que sabemos es un gran país de inmigrantes.

Dos situaciones que cohesionaron al país. Finalmente, la cadena Al Jazeera se ha encargado de transmitir una imagen más confiable a nivel internacional, situación que ha manchado muchísimo a los dos países que iniciaron el conflicto.

Los grandes han quedado manchados

Arabia Saudita se sintió ofendido cuando Qatar inició relaciones con Irán. Situación que se volvió inadmisible después de que los Emiratos Árabes Unidos incentivaran al reino saudí a tomar acciones en contra de los qataríes.

Dentro del bloque árabe, Kuwait y Omán han decidido mantenerse al margen, pero siempre con una postura pro-qatarí.

Las reacciones internacionales no se han hecho esperar. Y son, en su mayoría, negativas.

Y si bien la crisis está muy lejos de terminar, se puede decir que ya Qatar ha ganado las primeras batallas. Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos la tienen muy complicada.